lunes, 10 de noviembre de 2014

Efecto invernadero

¿Qué es el efecto invernadero?
Se denomina efecto invernadero al fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de la atmósfera planetaria retienen parte de la energía que el suelo emite por haber sido calentado por la radiación solar. Afecta a todos los cuerpos planetarios dotados de atmósfera. De acuerdo con la mayoría de la comunidad científica, el efecto invernadero se esta viendo acentuado en la Tierra por la emisión de ciertos gases como el dióxido de carbono y el metano, debido a la actividad humana. 
Este fenómeno evita que la energía solar recibida constantemente por la Tierra vuelva inmediatamente al espacio, produciendo a escala mundial un fenómeno similar al observado en un invernadero.
El efecto invernadero natural que estabiliza el clima de la Tierra no es cuestión que se incluya en el debate sobre el calentamiento global. Sin este efecto invernadero natural las temperaturas caerían aproximadamente en unos 30 °C; con tal cambio, los océanos podrían congelarse y la vida, tal como la conocemos, sería imposible. Para que este efecto se produzca, son necesarios estos gases de efecto invernadero, pero en proporciones adecuadas. Lo que preocupa a los climatólogos es que una elevación de esa proporción producirá un aumento de la temperatura debido al calor atrapado en la baja atmósfera.




Las moléculas de los Gases de efecto invernadero (GEI) tienen la capacidad de absorber y re emitir las radiaciones de onda larga (esta es la radiación infrarroja, la cual, es eminentemente térmica) que provienen del sol y la que refleja la superficie de la Tierra hacia el espacio, controlando el flujo de energía natural a través del sistema climático. 

El clima debe de algún modo ajustarse a los incrementos en las concentraciones de los GEI, que genera un aumento de la radiación infrarroja que es absorbida por los GEI en la capa inferior de la atmósfera (la troposfera), en orden a mantener el balance energético de la misma. 

Este ajuste generará un cambio climático que se manifestará en un aumento de la temperatura global (referido como calentamiento global) que generará un aumento en el nivel del mar, cambios en los regímenes de precipitación y en la frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos (tales como tormentas, huracanes, fenómenos del Niño y la Niña), y se presentará una variedad de impactos sobre diferentes componentes, tales como la agricultura, los recursos hídricos, los ecosistemas, la salud humana, entre otros.

Gases de Efecto Invernadero (GEI)

Gases integrantes de la atmósfera, de origen natural y de los gases resultantes de la actividad humana, que absorben y emiten radiación en determinadas ondas de radiación infrarroja emitida por la superficie de la Tierra, la atmósfera, y las nubes. Esta propiedad causa el efecto invernadero. El vapor de agua (H2O), dióxido de carbono (CO2), óxido nitroso (N2O), metano (CH4), y ozono (O3) son los principales gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre. Además existe en la atmósfera una serie de gases de efecto invernadero totalmente producidos por el hombre, como los halocarbonos y otras sustancias que contienen cloro y bromuro.


Gas de Efecto Invernadero
Fuente
Actividad
Dióxido de Carbono (CO2)
  • Quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural)
  • Deforestación
  • Cambio de uso del suelo
  • Quema de bosques
  • Transporte y generación térmica
  • Forestal
  • Agricultura
  • Incendios Forestales
  • Transporte y generación térmica
  • Forestal
  • Agricultura
  • Incendios Forestales
Metano (CH4)
  • Botaderos de basura
  • Excrementos de animales
  • Gas natural
  • Descomposición de desechos orgánicos
  • Ganadera
  • Petrolera
  • Descomposición de desechos orgánicos
  • Ganadera
  • Petrolera
Oxido Nitroso (N2O)
  • Combustión de automóviles
  • Fertilizantes
  • Alimento de ganado
  • Fertilización nitrogenada
  • Estiércol
  • Desechos sólidos

  • Transporte
  • Agricultura
  • Industrias
  • Quema de desechos sólidos
Carburos Hidrofluorados (HFC) y
Carbonos Perfluorados (PFC)
  • Sistemas de refrigeración
  • Industria frigorífica
  • Industria frigorífica
Clorofluorocarbonos (CFC)
  • Sistemas de refrigeración
  • Plástica
  • Aerosoles
  • Electrónica
  • Sector Industrial
  • Sector Industrial
Hexafluoruro de azufre (SF6)
  • Aislante, eléctrico y estabilizante
  • Interruptores eléctricos (breakers)
  • Transformadores
  • Sistema interconectado de redes eléctricas
  • Extintores de incendios
  • Sistema interconectado de redes eléctricas
  • Extintores de incendios


Balance energético de la Tierra


En la atmósfera el mantenimiento del equilibrio entre la recepción de la radiación solar y la emisión de radiación infrarroja devuelve al espacio la misma energía que recibe del Sol. Esta acción de equilibrio se llama balance energético de la Tierra y permite mantener la temperatura en un estrecho margen que posibilita la vida.

En un período suficientemente largo el sistema climático debe estar en equilibrio; la radiación solar entrante en la atmósfera está compensada por la radiación saliente, pues si la radiación entrante fuese mayor que la radiación saliente se produciría un calentamiento y lo contrario produciría un enfriamiento.

Por tanto, en equilibrio, la cantidad de radiación solar entrante en la atmósfera debe ser igual a la radiación solar reflejada saliente más la radiación infrarroja térmica saliente. Toda alteración de este balance de radiación, ya sea por causas naturales u originado por el hombre (antropógeno), es un forzamiento radiativo y supone un cambio de clima y del tiempo asociado.

Los flujos de energía entrante y saliente interaccionan en el sistema climático ocasionando muchos fenómenos tanto en la atmósfera, como en el océano o en la tierra. Así, la radiación entrante solar se puede dispersar en la atmósfera o ser reflejada por las nubes. 

La superficie terrestre puede reflejar o absorber la energía solar que le llega. La energía solar de onda corta se transforma en la Tierra en calor. Esa energía no se disipa; se encuentra como calor sensible o calor latente, se puede almacenar durante algún tiempo, transportarse en varias formas, dando lugar a una gran variedad de tiempo y a fenómenos turbulentos en la atmósfera o en el océano. Finalmente vuelve a ser emitida a la atmósfera como energía radiante de onda larga. 


Un proceso importante del balance de calor es el efecto albedo, por el que algunos objetos reflejan más energía solar que otros. Los objetos de colores claros, como las nubes o las superficies nevadas, reflejan más energía, mientras que los objetos oscuros absorben más energía solar que la que reflejan. Otro ejemplo de estos procesos es la energía solar que actúa en los océanos; la mayor parte se consume en la evaporación del agua de mar, luego esta energía es liberada en la atmósfera cuando el vapor de agua se condensa en lluvia.


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